Santa Teresa solía ser un sitio de interés solo para los locales, pero ahora se ha convertido en una parte inherente en muchos itinerarios turísticos.
Para llegar a Santa Teresa se tiene que conducir una parte de la ruta por caminos sin pavimentar. Autos cuatro por cuatro son necesarios para estos caminos, especialmente para aquellos turistas que visitan esta zona en la estación lluviosa. Deben alquilar un vehículo con tracción en las 4 ruedas. Una pequeña pista de aterrizaje está situada en la vecina Playa Tambor.
Una gran cantidad de los turistas que llega a Santa Teresa viene para practicar surf. Las olas rompen sobre una base arenosa y se adaptan para las personas que practica surf a todos los niveles. En el pueblo y en el vecino Malpaís existen varios campamentos de surf y escuelas de surf para los que quieren aprender el deporte con un instructor o una instructora profesional.
Las 1172 hectáreas que constituyen la Reserva Cabo Blanco están localizadas al norte de Santa Teresa. Originalmente no se permitía el acceso a la reserva natural. Fue hasta 1989 que la reserva se abrió al público. Las aves y las mariposas son los animales que con mayor frecuencia se pueden observar en esta zona. Con un poco de suerte se podrá observar coatis, monos y mapaches.
Muchos turistas aventureros comienzan su viaje a lo largo de la costa de la Península de Nicoya hacia el norte en Santa Teresa.
Casi la ruta completa esta sin pavimentar y sin un cuatro por cuatro no se podrá pasar. El Rió Bongo y el Río Ario tienen que ser cruzados, ocasionalmente en la estación lluviosa es necesario tomar una circunvalación.
Los autos cuatro por cuatro son esenciales debido a la separación más alta al cruzar los ríos. La ruta pasa a través de muchos pequeños pueblos de la playa, en la mayor parte de ellas uno puede encontrar algún tipo de alojamiento o servicio.